domingo, 6 de abril de 2014

Día 27 (06/04/2014)

Mañana hubiera sido nuestro aniversario y hoy.. hoy te has comportado de forma totalmente irrespetuosa y egoísta, infantil y estúpida, imperdonable. No has tenido la mínima decencia hacía mi, has paseado tu felicidad y tu indiferencia por delante mio.. me has visto llorar, sufrir y pasarlo mal (no lo he podido evitar..) pero no te ha importado lo más mínimo.

Me has destrozado, me has destrozado de todas las formas que se puede destrozar a alguien y, desgraciadamente, tengo demasiado claro que vas a seguir haciéndolo. Creo que no hay nada que puedas reprocharme, creo que siempre te traté lo mejor que supe, lo mejor que las circunstancias me permitieron. No acabó mal, no fui injusta contigo, no te hice daño. No entiendo porqué actúas así conmigo, no entiendo porqué juegas a hacerme más daño si ves que ya ganaste por goleada. Sinceramente creo que no merezco nada de esto, que no merezco este desprecio por tu parte, que no merezco este dolor.

Y, viéndote ahora mismo tan lejos, sólo me consuela pensar que la vida es lenta pero sabia: algún día pasarás por esto. Más temprano que tarde vas a encontrar a alguien que no soy yo, por quién serás capaz de dar todo lo que eres, arriesgar todo lo que tenías hasta entonces y, incluso, por quién tirarás esa mierda de coraza que recubre a los corazones cobardes. Quizás sea con ese alguien con quién abrirás tu corazón todo lo que da de si y dejarás que entre en él.. ¿pero sabes qué? A lo mejor, aunque tu estarás haciendo lo correcto, ese alguien no será la persona correcta con quién hubieras debido hacerlo. Quizás, y sólo quizás, ese día llegues a entenderme y veas en ti mi reflejo. Quizás sólo entonces llegues a entender que no me gustabas, que no te quería.. que te amaba.

A ti te escribo, a ti que no me vas a leer.

sábado, 5 de abril de 2014

Día 26. (05/04/2014)

26 días.. sólo necesito dejar por escrito que sigues estando en mi cabeza. Sé que, de distinta forma, yo también estoy en la tuya.. pero no creo que esa forma sea suficiente. Vuelve ya..

Debería estar centrándome en las 543 páginas de apuntes que me quedan para el miércoles pero, en lugar de eso, estoy empleando la noche en escuchar Pink Floyd a todo trapo, en dibujar cuánto me gustaría que estuvieras aquí y en llorar cada vez que recibo noticias tuyas.

A ti te dibujo, a ti te lloro, a ti te escribo; a ti que nunca me vas a leer..



jueves, 3 de abril de 2014

Día 24. (03/04/2014)

24 días de dolor (y subiendo). Respiro a momentos, que ya es mucho. 2 semanas atrás no hubiera sido capaz de decir con claridad si, hoy por hoy, aún seguiría haciéndolo o ya se me habría parado el corazón. Te echo de menos, te echo mucho de menos joder, empecemos por ahí. Quizás no tenga mucho sentido lo que escriba hoy, quizás no me importe mucho tampoco, quizás sólo refleje las incoherencias que pasan por mi cabeza, quizás sólo necesite soltar aquí lo que no puedo decirte a ti..

Hoy jueves 22:10 de la noche, agradecer a la lluvia que me jode el ánimo que, al menos, haya conseguido librarme de la obligación de tropezar contigo cara a cara y sufrir tu indiferencia, como me toca aguantar 4 veces por semana.
Un poco antes foto tuya.. el pelo rizado te queda fenomenal. Estás más guapa, supongo que como todo lo que se pierde.
Aún un poco antes.. había otra foto tuya. ¿Cómo definirla? extraña. Foto tuya que me deja pensando en qué debe pasar por tu cabeza.
Antes de eso.. antes de eso tarde. Tarde de clase. Tarde de conexiones constantes a esa mierda que no usaría para nada si no fuera para buscar que diablos estás haciendo tú.
Un poco antes mañana, pensando en ti. En todo lo que pudimos haber sido. En todo lo que ya no seremos.

Ayer miércoles. Jodido miércoles. Menuda mierda de miércoles.
Noche hablando contigo.. no por buenos motivos, quizás sí con buenos resultados. Quizás.
Antes de eso.. antes hablando con tu madre. Parece increïble.. pero también la echaré muchísimo de menos. Estando contigo todos se portaron realmente genial conmigo.. pero lo que más voy a recordar siempre es que también lo estén haciendo ahora.
Yendo más hacia atrás.. más hacia atrás nada salvable. Gritos. Faltas de respeto. Te defiendo. Me atacan. Llantos. Más gritos. Y portazo. Definitivo si pudiera..
Un poco antes, como siempre, mañana y insomnio.

Martes.. martes.. martes. Te vi. Jodido.. todo muy jodido. Cómo siempre que pasa eso. Nada más que decir, no puedo recordar nada que no sea el dolor que sentí al verte.. y al verte bien.

Basta de recordar, vuelve a ser jueves. 22:59. Las redes sociales no me ayudan a llevarlo mejor. Me llegan buenas noticias, no muy habitual últimamente. Sé que al menos hoy, ni que sea por un rato, has pensado en mi. Has mirado nuestras fotos. Has llorado. Tengo miedo, no sé que pensar.. si es sentimiento o es remordimiento. Sea por lo que sea has recordado y, por un momento, las dos estuvimos pensándonos mutuamente.

Te quiero y te echo de menos. Por aquí te escribo, ya que no debo hacerlo en la vida real, a ti te escribo. A ti que nunca me vas a leer.


lunes, 31 de marzo de 2014

Día 21. (31/03/2014)

Ya lo ves, día 21. Interminable y agónico día 21. Vivo a momentos pero, por lo general, sobrevivo desde ese 'día 0'. No sabes, no eres capaz ni de imaginar, el dolor que provoca en un ser humano tener que seguir respirando y haciendo latir el corazón sin motivo y, lo que es aún peor, que conseguirlo o no esté en manos ajenas.

Viniste una noche de sábado 7 de hace casi un año, lo trajiste todo contigo.. todo. Trajiste más de lo que jamás pensé que alguien pudiera llevar consigo, trajiste más de lo que jamás pensé que pudiera caberme en el corazón. Trajiste tanto y tanto y tanto que llegué a olvidarme de que cuando te fueras te lo volverías a llevar contigo y cobrándote los intereses, de hecho, llegué a olvidarme que algún día ibas a irte. Mi cerebro, que nunca se había arrodillado ante mi corazón, pasó a ser un simple siervo que aún hoy desea recuperar las riendas.

El hecho es que te fuiste, por mucho que aún no lo acepte, te fuiste. Aunque tampoco tú llegaste a aceptarlo, prohibiéndome también a mi el derecho de hacerlo, te fuiste ya hace 21 días. Me intentaste hacer creer que era temporal, que fue por mis errores, que algo en mi podía remediarlo, que algo estaba en mis manos.. pero el tiempo delata. Aún hoy intento aceptar que no será temporal, que no fue por mis errores, que por mucho que haya hecho o intente hacer no podré remediarlo, que la solución no pasa por mi. No voy a mentir, han sido los 21 días más duros de mi vida, cuando más te necesitaba te fuiste. Te fuiste sin aviso, te fuiste sin motivo y te fuiste sin sinceridad. Sinceramente, este final no nos hace justicia, no pudiste hacerlo peor. Aún sin querer, si lo intentases no podrías conseguir destrozar más a alguien y a su corazón, no serías capaz de bombardearle más la seguridad en si mismo ni la confianza, ciega hasta entonces, en ti.

¿Pero quieres saber lo mejor? Después de todo, después de este dolor que no sé ni cómo he podido sobrellevar, volvería a escogerte de nuevo. Después de este jodido infierno, volvería ahora mismo a abrirte la puerta si sonara el timbre y detrás de ella estuvieras tu dispuesta a entrar. Después de la peor sensación que he tenido en mi vida, sigo cerrando los ojos cada noche pidiendo y imaginando que vuelves. Aún sintiéndome, 21 días después, sin fuerzas ni motivos para seguir sigo pensando que la única solución está en tus manos y, con la torpe ingenuidad que me caracteriza, esperando que vengas a traérmela.

Hoy había venido aquí, ya ves, simplemente a escribirte todo lo que sé que no debo decirte directamente a ti: que espero que el examen haya ido genial, que espero que estés mejor de los dolores, que espero que el cansancio también haya mejorado pero, sobretodo, que espero que hayas pensado en mi y que pronto, muy pronto, me eches de menos aunque sea la mitad de lo que yo te echo de menos a ti.

A ti te escribo, a ti te escribiré mientras sigas en mi, a ti que no me vas a leer nunca..

lunes, 18 de noviembre de 2013

Ni disculpas ni permiso.

El amor siempre es amor
sea en bando contrario o en el propio,
si es real y compartido
¿qué más da quién sea el socio?

Si al coordinar nuestros cuerpos
y al tocarte me derrito,
si tu rubio me hipnotiza,
¿dónde hay aquí delito?

Busco la mejor manera
de quererte, y aunque duela,
enfrentaré a quién sea preciso.

Por sentir lo que uno siente,
por amarte ahora y siempre,
ni disculpas ni permiso.

(N.N.)

Cuando algo te empuja a escribir

Cuando tienes que esconder tu mundo,
cuando no te permiten vivir
y no quieres callar ni un segundo
sientes que algo te empuja a escribir.

Esas noches de escaso sueño,
en las que nos da por qüestionar
hasta que punto nos somos dueños,
cuándo se nos permitirá avanzar.

No hay un día que no sueñe romper
con fuerza mis miedos y mis muros,
pero la realidad duele al volver
con poca valentía y sin futuro.

Cuando el corazón no obedece,
cuando la razón sucumbe al sentir,
cuando amar duele y escuece,
cuando algo te empuja a escribir. 

(N.N.)